El pellet es una solución de calefacción ecológica que ofrece numerosas ventajas prácticas. Fabricado con serrín de madera prensado, el pellet tiene una densidad de 1,5 a 2 veces superior a la de la leña, otorgándole un gran poder calorífico. Dos kilogramos de pellet equivalen a 1 litro de gasóleo y, a diferencia de las energías fósiles, no emite gas de efecto invernadero. La combustión de pellets emite menos de 1 gramo de partículas por hora y cada tonelada de pellet utilizado reduce las emisiones de CO 2 en 1,5 toneladas. La calefacción de pellet se controla electrónicamente, permitiendo un alto rendimiento y una gran autonomía de combustión. El microprocesador interno regula toda la gestión de su funcionamiento precisando poca intervención por parte del usuario. Gracias a un termostato integrado, la estufa de pellets se alimenta cuando es necesario para mantener el calor y una sola carga de pellets en el depósito permite calentar durante 40 horas. Generalmente se venden en sacos de 15 kg, por lo que los pellets son muy fáciles de manipular y de almacenar. Con un conducto de sólo 8 cm de diámetro para la salida de humos, la estufa de pellet permite una gran flexibilidad de instalación. Además, la cantidad de ceniza de la combustión de los pellets es inferior a la de las leñeras tradicionales (menos del 1% de la masa de partida). En resumen, una energía alternativa, respetuosa con el medioambiente, con grandes ventajas sobre toda la línea. Productos |